Agricultura
ROBERTO LATINI: APROSCELLO exige frenar importaciones e incentivar producción nacional de arroz
El sector arrocero venezolano atraviesa un momento crítico caracterizado por la paralización del crédito bancario, el encarecimiento de la escala de costos de producción y una distorsión de mercado provocada por la llegada masiva de producto importado
Acarigua, EDO. PORTUGUESA (Especial). – El sector arrocero venezolano atraviesa un momento crítico caracterizado por la paralización del crédito bancario, el encarecimiento de la escala de costos de producción y una distorsión de mercado provocada por la llegada masiva de producto importado. Ante este escenario, la Asociación para la Producción de Semilla Certificada de los Llanos Occidentales APROSCELLO, impulsa un proceso de reorganización estratégica enfocado en recuperar la producción primaria. Su presidente, Roberto Latini, enfatizó que para garantizar la sostenibilidad alimentaria e incentivar al agricultor en las 70.000 hectáreas estimadas en el país, resulta imprescindible asegurar el uso de insumos de alta calidad y semillas certificadas que garanticen rendimiento genético frente a la reutilización informal del grano.
Guerra de precios y distorsión arrocera
Latini advirtió que la comercialización del rubro enfrenta una severa competencia desleal generada por la irrupción agresiva de grandes capitales que basan su crecimiento en materia prima importada a bajo costo. Esta situación ha obligado el cierre de plantas locales como Aproalca y ha perjudicado severamente a pequeños industriales y productores, quienes reciben ofertas de compra por debajo de sus costos operativos básicos: “El factor distorsionador radica en empresas que basaron su crecimiento en componentes importados a precios desleales, distorsionando el mercado nacional. Para corregirlo, la raíz del problema es frenar las importaciones y fijar un precio piso de 400 dólares por tonelada” afirmó.
Ajuste arancelario e insumos estratégicos
Para restituir la rentabilidad sin trasladar sobrecostos insostenibles al consumidor final, el vocero gremial señaló la necesidad urgente de reducir los costos de producción mediante políticas públicas efectivas. Latini subrayó que el Estado debe revisar el cobro de aranceles a la maquinaria agrícola y repuestos, corregir el suministro distorsionado de urea y ajustar la estructura tarifaria del combustible para los productores primarios, quienes paradójicamente pagan las tarifas más elevadas del mercado. Latini al respecto enfatizó que: “No tiene lógica que el agricultor pague el combustible más caro cuando es un insumo indispensable de producción. Necesitamos exoneraciones arancelarias en maquinaria, repuestos y tecnología como drones y estaciones satelitales para reducir la estructura de costos.”
Acuerdo de confianza a dos años
Latini también expresó que las recientes mesas de trabajo interinstitucionales con los ministerios de Agricultura, Finanzas, Comercio Exterior, Sunagro e Insai permitieron consensuar un plan de contingencia a dos años. Dicho plan contempla suspender temporalmente las importaciones de paddy y arroz blanco, condicionar futuras licencias al volumen de compra nacional mediante una relación de dos a uno (dos kilos nacionales por cada kilo importado) y dar participación directa con voz y voto al sector productor en la entrega de dichas autorizaciones: “Este consenso no irá a Gaceta Oficial, sino que se fundamenta en un pacto de caballeros respaldado por el respeto y la confianza entre las partes. Si la industria no perfora la prohibición de importación, pronostico un trienio de absoluta estabilidad y crecimiento para el agro.”
Llamado a la unión gremial y protección de la producción nacional
Asimismo, Latini hizo un llamado vehemente a defender la permanencia y consolidación del tejido social de las comunidades rurales arroceras en estados como Portuguesa, Guárico, Cojedes y Barinas, advirtiendo que el quiebre de la cadena agroindustrial no sólo impacta las arcas del productor, sino que destruye miles de empleos directos e indirectos generados por el agro: “Proteger la producción nacional es defender el empleo, el abastecimiento seguro y la soberanía alimentaria del país; si destruimos la agricultura primaria por buscar rentabilidades inmediatas en el comercio importado, al final dejaremos un rastro de ruina económica y social de la que nos tomará décadas recuperarnos”, concluyó.
Finalmente, Roberto Latini, reiteró que de concretarse el cumplimiento estricto del acuerdo de comercialización, el pago oportuno en divisas duras y la modernización tecnológica sin cargas tributarias excesivas, el campo venezolano estará en capacidad de cubrir más del 85% del consumo nacional de manera consistente en los próximos cuatro ciclos productivos.
GEG / Raisa Terán Spinetti







