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Sin claridad económica la transición política fracasará – Jorge Euclides Ramírez
El debate sobre los procesos de transición política en Venezuela y los alineamientos partidistas en torno a ellos, consume de manera total el ideario de los análisis sobre la coyuntura que vivimos. Todo parece reducirse a los afectos de Trump respecto a las figuras del gobierno o la oposición, sin detenerse a discutir cual es la forma, el esquema permanente, sobre el cual puede recuperarse la economía venezolana y pueda el factor trabajo ser una base firme y confiable para la generación de riqueza en Venezuela.
El problema esencial que confrontamos es que al hablar de recuperación económica, la inercia del pensamiento nos lleva a los contextos teóricos que prevalecieron en nuestro país durante las décadas intermedias del siglo XX y que provocaron el colapso democrático posteriormente: El estatismo populista, disfrazado de sueño colectivista que desembocó en expropiaciones masivas y hostilidad abierta contra la economía de mercado y la propiedad privada, bajo una política económica oficial que se llamó Socialismo del Siglo XXI..
María Corina Machado en su propuesta de cambio democrático ha sido reiterativa y coherente en asumir la doctrina liberal como base de la recuperación económica, eso es uno de sus puntos fuertes como líder para el rescate democrático y la resurrección económica de Venezuela, no obstante se observa sola en estos planteamientos. Ello es comprensible porque los partidos políticos y los movimientos electorales que los acompañan en esta ruta por sustituir a la nomenclatura totalitarista que gobierna, basan su organización y discurso en los conceptos teóricos que heredaron de la socialdemocracia y el socialcristianismo europeo, abonados ambos al estatismo roussoniano, intensificado en America latina por el populismo vernáculo.
En Venezuela hemos sufrido con mayor crudeza los efectos trágicos de este estatismo populista y para superar sus estragos es indispensable hacer un viraje total hacia un liberalismo, que sin ignorar el respeto a la dignidad humana y la justicia social, nos ponga en el camino del desarrollo socioeconómico y la creación de una riqueza nacional centrada en la libertad de emprendimiento.
En el Movimiento DECODE hemos querido, desde el Estado Lara, aportar nuestro granito de arena a este propósito de poner sobre el tapete de la opinión pública este tema y para ello hemos aprovechado que uno de nuestros miembros es un destacado escritor que con profundidad ha abordado esta temática: Luis José Oropeza. Leamos brevemente las claves de sus aportes:
El abogado, académico, ex ministro de Agricultura y Cría y destacado pensador liberal venezolano Luis José Oropeza ha realizado contribuciones fundamentales al liberalismo económico y político en Venezuela. Su obra —plasmada en ensayos fundamentales como Venezuela: Fábula de una riqueza (El valle sin amos) y La democracia innecesaria— cuestiona los mitos fundacionales del rentismo y analiza las distorsiones estructurales provocadas por el estatismo en el país.
A continuación se detallan sus aportes teóricos esenciales:
La deconstrucción del mito de la «Venezuela rica»
La falsa riqueza natural: Oropeza desafía frontalmente la noción generalizada de que Venezuela es un país intrínsecamente rico debido a la abundancia de sus recursos naturales (en especial el petróleo).
Sociedad pobre frente a un Estado rico: Sostiene que la riqueza petrolera no se tradujo en una sociedad próspera, sino en un desequilibrio histórico donde el Estado se convirtió en un «Leviatán» todopoderoso frente a una sociedad civil empobrecida y dependiente.
El Estado como el «Gran Señor» (El fin del mito antifeudal)
Crítica al centralismo y al monopolio: En su análisis histórico-político, Oropeza rebate la narrativa tradicional de que la Venezuela republicana e independiente superó por completo los esquemas de dominación colonial.
Plantea que el monopolio de la renta petrolera sustituyó a los antiguos terratenientes, convirtiendo al Estado centralizado en el «gran señor» o amo absoluto de los recursos nacionales. Para Oropeza, el estatismo y el centralismo son los principales frenos al desarrollo de la productividad privada.
La crítica al Estado de Bienestar y al rentismo
La ruptura del vínculo entre esfuerzo y recompensa: Oropeza argumenta que el modelo de bienestar basado en la repartición de rentas destruye los incentivos económicos naturales.
Al subsidiar la existencia a cambio de control político o dependencia burocrática, el Estado destruye el valor del trabajo y el mérito individual, fomentando una cultura de dádivas que erosiona tanto la economía como la moral ciudadana.
La defensa de la propiedad privada y la descentralización
Empuje al libre mercado: Sus postulados reafirman que la genuina prosperidad económica sólo puede surgir de una economía abierta, donde los particulares —y no la burocracia estatal— tengan la autonomía para producir, comerciar y gestionar bienes y servicios de manera eficiente.
Alternativa al monopolio: Propone un modelo de país profundamente descentralizado, opuesto al corporativismo estatal, donde la propiedad privada se consolide como un derecho universal y una herramienta de superación personal.
Nota esencial: El aporte de Oropeza radica en dotar al liberalismo venezolano de una autopsia crítica sobre cómo el rentismo petrolero deformó las instituciones, instando a desmantelar el centralismo estatal para liberar las capacidades productivas de los ciudadanos.
Ahora veamos cómo estos planteamientos se vinculan, en apoyo, a las propuestas hechas al pueblo venezolano por María Corina Machado.
La crítica al Estado de Bienestar y al rentismo
La ruptura del vínculo teórico entre Luis José Oropeza y María Corina Machado (y el movimiento político que ella encabeza) se inscribe dentro de la evolución del pensamiento liberal contemporáneo en Venezuela. Aunque Oropeza pertenece a una generación de intelectuales, académicos y ensayistas que diagnosticaron las fallas estructurales del modelo rentista, sus postulados han servido como base conceptual para los argumentos políticos y económicos esgrimidos por el liderazgo liberal moderno, representado en figuras como Machado.
La superación del Estado Rentista como premisa compartida
El diagnóstico de Oropeza: En obras como Venezuela: Fábula de una riqueza, Oropeza argumentó que la bonanza petrolera destruyó la ética del trabajo y edificó un «Estado leviatán» que monopoliza los recursos y subyuga al ciudadano.
La conexión con Machado: María Corina Machado ha estructurado su discurso político y su propuesta de país exactamente sobre este diagnóstico. La idea central de que “el socialismo y el rentismo son un modelo de pobreza y dependencia que debe ser erradicado para dar paso a una economía de propietarios” resuena profundamente con la tesis oropeziana de que la riqueza natural sin libertad económica es una ilusión destructiva.
La propiedad privada como derecho fundamental e inquebrantable
Defensa sin ambages: Tanto la teoría de Oropeza como la plataforma política de Machado coinciden en que la propiedad privada no es un privilegio mercantil, sino el pilar institucional indispensable de la libertad individual y la democracia.
Oropeza abogaba por rescatar al individuo de la tutela estatal; de igual forma, Machado ha impulsado un modelo económico de libre mercado, desestatización y restitución de la propiedad privada confiscada por décadas de expropiaciones.
La descentralización y la destrucción del centralismo asfixiante
Contra el «Gran Señor» estatal: Oropeza teorizó que el centralismo venezolano heredó y amplió los vicios coloniales, convirtiendo a Caracas y al Ejecutivo en los únicos amos del destino nacional.
El liberalismo político que defiende Machado adopta esta visión al proponer una profunda descentralización del poder político y fiscal, devolviendo la autonomía a las regiones y reduciendo al mínimo el aparato burocrático central.
En síntesis: Luis José Oropeza aportó el andamiaje intelectual y la autopsia crítica sobre cómo el estatismo petrolero pervirtió la sociedad venezolana, mientras que María Corina Machado —junto a las estructuras políticas de corte liberal como Vente Venezuela— ha llevado parte de ese corpus analítico al terreno de la acción política directa y la lucha institucional por desmontar el modelo rentista.
Jorge Euclides Ramírez
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