Agricultura
FEDEAGRO exige frenar competencia desleal en rubro arroz
Caracas.- La Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) emitió un alarmante comunicado el día de 08 de junio de 2026, para alertar sobre la severa crisis que enfrentan los agricultores del sector arrocero debido al ingreso desmedido de mercancía extranjera. La organización gremial denunció que los productores locales “fueron sorprendidos en plena cosecha del ciclo de siembra 2025-26 por las dificultades para la colocación de la cosecha y una disminución en los precios a nivel del productor”, una situación que pone en jaque la sostenibilidad económica de las unidades de producción en todo el país.
Un volumen desmedido que distorsiona el mercado interno
El origen de este descalabro comercial radica en la masiva entrada de arroz foráneo durante los primeros meses del año en curso, lo que ha saturado los canales de distribución habituales en detrimento del esfuerzo local. De acuerdo con el texto oficial presentado por la junta directiva de la institución, “la razón de la sorpresa es muy simple, se estima en más de 300.000 toneladas de arroz el volumen que ha ingresado al país en lo que va de año”. Esta sobreoferta artificial ha dejado a los trabajadores del campo sin opciones para movilizar el inventario que con tanto esfuerzo lograron cultivar.
Quiebre de la cadena de valor
La agroindustria y las empresas dedicadas al empaque han reaccionado de forma restrictiva ante la saturación de los almacenes, imponiendo condiciones que asfixian el flujo financiero del productor. Fedeagro detalló que “las industrias y empresas empaquetadoras limitaron la recepción y algunas solo aceptan el volumen equivalente al monto de los agroinsumos vendidos a los agricultores a cuenta de la cosecha, redujeron el precio acordado con el Ministerio de Agricultura y Tierras en un 35% (de $0.40\$/kg a $0.30kg/ha)”. Esta contracción forzada arrastra el valor de la materia prima a niveles inviables para el sustento agrícola.
Una problemática sistemática que se extiende a otros rubros
El gremio advirtió que este fenómeno no representa un hecho aislado dentro de las políticas de abastecimiento actuales, sino que forma parte de una dinámica destructiva recurrente que golpea periódicamente la soberanía alimentaria. En su documento, la confederación enfatizó con preocupación que “no es la primera vez, ni el único rubro, afectado por las importaciones en épocas de cosecha, igual situación está pasando con el maíz y el azúcar”, evidenciando la urgente necesidad de revisar los permisos concedidos al comercio exterior.
Falta de planificación y balances de consumo por el Estado
A pesar de las constantes comunicaciones enviadas a los despachos gubernamentales competentes para frenar la entrada de productos en momentos de recolección interna, las autoridades no han aplicado los correctivos necesarios. El comunicado resalta que “las instituciones públicas del Estado han sido alertadas de esta situación; no obstante, continúan permitiendo las importaciones sin realizar un balance producción-consumo, ni correlacionando la estacionalidad de los ciclos productivos con la época de realizarlas para determinar el quantum a importar”.
Altos costos operativos vs. la rentabilidad del agricultor
La estructura de costos actual para levantar el rubro en territorio venezolano incrementa la vulnerabilidad de los agricultores, quienes requieren de rendimientos excepcionales solo para evitar pérdidas económicas operativas. Fedeagro explicó detalladamente que “el costo de producción de una hectárea de arroz en el actual ciclo de siembra promedia 2.000 dólares/hectárea. Este costo apenas se cubre con una productividad de 5.000 Kg/ha y el precio a nivel del agricultor acordado por el MAT y la industria de 40 centavos de dólar por kilo”, una meta que lamentablemente solo alcanza una minoría de los productores.
Exoneraciones fiscales que desvalorizan el esfuerzo nacional
El análisis de la organización resalta la incongruencia matemática y económica de preferir el arroz importado, el cual termina resultando artificialmente más competitivo debido a los privilegios fiscales que se le otorgan en aduanas. Al respecto, el gremio indicó que el precio internacional puesto en planta alcanza los 490 $/t: “un 22,5% más caro que el producto nacional, considerando su valor en 0.40 $/kg; no obstante, las exoneraciones impositivas a las importaciones las desvalorizan, conspirando contra la producción interna”, beneficiando así a economías extranjeras que cuentan con subsidios ausentes en Venezuela.
Llamado urgente a la acción
Para finalizar, los productores agrícolas, quienes encadenan cuatro años de recuperación productiva sorteando fallas de como: “la falta de estímulos para la producción, las dificultades ocasionadas por el cambio climático, la escasez de combustible, las restricciones crediticias, el ataque de plagas y enfermedades, los continuos cortes de electricidad que afectan el regadío propio de este cultivo, la relación bolívar-dólar y la competencia desleal de las importaciones exoneradas de impuestos y de cargas arancelarias” exigieron una intervención inmediata del Ejecutivo Nacional para “restringir las importaciones, a fin de no crear una sobre oferta en ningún momento del año y evitar las distorsiones en la comercialización del circuito arrocero”. Asimismo, sentenciaron que es vital que “los procesadores (industriales y empaquetadores) se comprometan a recibir la producción interna al precio acordado con el MAT, alivien el congestionamiento en los sitios habituales de recepción y permitan a los agricultores cumplir con sus obligaciones financieras y las relativas a sus gastos familiares y del hogar” finalizando así el comunicado.
Si el Estado venezolano no asume una decisión acertada y oportuna, el rubro del arroz en el país se enfrentará a una quiebra generalizada de productores y a un inminente abandono de las tierras de cultivo, destruyendo la recuperación sostenida que el sector ha logrado alcanzar en los últimos cuatro años. La persistencia en la competencia desleal por importaciones exoneradas de impuestos forzará a los agricultores a vender a pérdida debido a la reducción arbitraria de precios por debajo de sus costos operativos lo que los dejará en una situación de impago ante sus obligaciones financieras y truncará el financiamiento para futuros ciclos de siembra. A largo plazo, esta asfixia económica erradicará la producción nacional, incrementará la dependencia absoluta de los alimentos extranjeros y dejará al consumidor a merced de la volatilidad de los mercados internacionales, sepultando los avances hacia la soberanía alimentaria en Venezuela.
Visión Agropecuaria / Raisa Terán Spinetti
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