Economía
Regulación de precios en productos cárnicos producirá nuevamente escasez y desabastecimiento
Mérida-Venezuela.- Durante la década pasada la economía venezolana descendió a niveles jamás vistos en la historia, tras la imposición de una serie de medidas económicas como los controles de precios de los principales rubros alimenticios.
Estas políticas han sido catalogadas de populistas por algunos economistas como el director de Datanálisis Luis Vicente León, quien además ha manifestado que son la principal causa de que en el país se haya generado una de las inflaciones más altas del mundo.
Como consecuencia también se generó la severa crisis que aun padecemos en todos los sectores y una marcada depresión económica que arrastraron al país durante varios años a una etapa sombría signada por la escasez y el desabastecimiento de alimentos, medicinas y productos de limpieza e higiene personal; lo cual obligaba a los ciudadanos a permanecer días enteros en larguísimas filas frente a los establecimientos para poder optar por un producto por persona.
A partir de 2021, el gobierno flexibilizó algunas de estas medidas económicas, tal como lo avizoraba el también experto, internacionalista, asesor económico y político Tomás Socías López en algunos de sus informes, a través de los cuales reveló la disposición del Ejecutivo de manejar algunas alternativas que permitirían que el país se enrumbe hacia una etapa de reapertura económica y genere algunos cambios de forma paulatina pero de marcada importancia.
Sin embargo, el pasado miércoles 13 de julio, ocurrió un hecho controversial en el país; porque mientras el Sector agropecuario establecía alianzas con el Ejecutivo, mediante un encuentro entre el Gobernador del estado Mérida con la Directiva de FEDEAGRO, en el marco de la celebración de la Asamblea Anual de este gremio y el sector empresarial se preparaba para celebrar al día siguiente también en la capital merideña la septuagésima octava Asamblea de FEDECÁMARAS, y su presidente Carlos Fernández declaraba que efectivamente el gobierno estaba permitiendo la tan esperada reapertura; el Ministerio de Comercio y la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundee) celebraba una reunión con representantes del Sector cárnico a fin de fijar precios para la carne bovina.
Se conoció que en este encuentro estuvieron presentes representantes del sector privado, entre ellos el Vicepresidente de la Federación de Ganaderos de Venezuela (FEDENAGA) Luis Prado, Luis Pérez Stüve representando al Consejo Venezolano de la Carne (CONVECAR) y Tony D’Elias a la Confederacion de Agricultores y Ganaderos (CONFAGAN), Gonzalo Asuaje por Asofrigo, José Elías Hidalgo del Matadero El Paso, entre otros; mientras que por el sector publico también asistieron el Viceministro de Agricultura y Tierras José Gregorio Aguilera Contreras, Glendi Fernández y Heraclio Pernía, de esa misma cartera ministerial.
Durante la reunión que se extendió por más de 2 horas y media, aparentemente el Superintendente propuso que ese momento sirviera para acordar un precio de manera consensuada tal como lo habrían hecho con los del pollo y los de los huevos.
El precio que propuso Contreras Aguilera fue de 1,70$/kg, considerando que ese monto proyectaba el 30% de utilidad para los ganaderos. También propuso que el margen de ganancia de los mayoristas no exceda del 5% y el de los carniceros del 15%.
Además se conoció que la postura del sector privado fue de rechazo contra la pretensión de regular los precios, considerando que éstos deben ser generados por las fuerzas del mercado (oferta y la demanda) y tomando en cuenta que los costos de producción de un maute aparentemente sobrepasan los 2,00 $/kg.
Acordaron que con base a los argumentos expuestos, por los momentos no se ejecutará la medida de regulación de precios. En este sentido la SUNDEE quedó comprometida con estudiar detalladamente el mercado de la carne de res, mientras que la empresa privada cárnica se comprometió a presentar una estructura de costos, mediante la cual demostrarán lo que sostuvieron anteriormente y será expuesta dentro de unos días en una próxima reunión.
Por su parte, Prado sostuvo que “recibimos apoyo en nuestra propuesta desde la industria con las posturas de Aicar y Asofrigo. Los otros actores presentes estaban dispuestos a que se estableciera una banda de precios que en todo caso partiría desde 1,70 $/kg con dos puntos hacia abajo y hacia arriba. Nuestra posición con respecto a la banda de precios si se establecía era de por lo menos entre 1,8 y 2,0 $/kg a lo que se negó rotundamente el Sundee”, según reseña de del portal agronotas.wordpress.com.
www.visionagropecuaria.com.ve / Zuleima Falcón Velásquez
Lea También: Fantinel: Este primer año de gestión nos enfocamos en capacitar a los productores

