Animales
Piden declarar situación de emergencia por focos de fiebre aftosa en la frontera
Los reportes de casos de fiebre aftosa en la zona fronteriza, deben ser atendidos entre Colombia y Venezuela, a través de un trabajo conjunto entre los dos países, según sugirió Julián Castro Marrero, médico veterinario, quien indicó que deben involucrarse los servicios oficiales de sanidad animal, que incorporen a Colegios de Médicos Veterinarios y las Asociaciones de Ganaderos asentadas en esas jurisdicciones.
En un artículo de opinión, el experto con amplia trayectoria en la Medicina Veterinaria en el país, indicó que para resolver la situación se debe establecer la estructura de organización, articulación y comunicación entre ambos países y definir las unidades operativas, personal calificado y equipamiento.
“Perfeccionar la utilización de las zonas de alta vigilancia, donde en una franja de 15 kilómetros hacia el interior y a cada margen de la frontera de los países, se active una acción conjunta especial de catastros y seguimiento continuo del funcionamiento de los sistemas de producción y la situación epidemiológica”, explicó, al tiempo que instó a revacunar los rebaños en los municipios fronterizos.
Asimismo, sugirió que sean revisados y perfeccionados los mecanismos de detección precoz de focos de infección o enfermedades clínicas, así como los procedimientos de control de focos y adecuar las estrategias para evitar la difusión.
Para Castro Marrero se debe complementar el uso de pruebas serológicas en las actividades de vigilancia epidemiológica activa, con pruebas de aislamiento viral por Probang, así como solidificar la participación social “como base de soporte para aumentar la vigilancia epidemiológica e instrumentar las actividades sanitarias de prevención y control. Con la integración de los servicios veterinarios oficiales y privados, las federaciones de ganaderos, agroindustriales y transportistas de ganado”.
Plan de emergencia
Julián Castro Marrero, médico veterinario, remarcó que “esta situación requiere ser atendida de forma cotidiana por los servicios oficiales de los países involucrados, en casos de emergencia, como es la fiebre aftosa, que amerita una atención intensa”.
Sostuvo que dicho plan debe nutrirse con la identificación, caracterización y delimitación geográfica del riesgo y una alta participación social de los productores, profesionales del campo y autoridades de otros ministerios.

