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Comerciante de frutas denuncia corrupción en estaciones de servicio de Cabudare

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Barquisimeto, Lara.- “La impotencia al no poder surtir gasolina me  obligó a regalar 800 kilos de parchita, es decir 40 cestas valoradas en 12 dólares cada una. Antes que se dañaran, preferí beneficiar al pueblo”.

La  crisis por falta de combustible no sólo afecta a los productores agropecuarios, los transportistas o comerciantes de frutas y verduras también están sufriendo por esta embestida,  que ha hecho que  muchos vendan la mercancía a muy bajos precios o en algunos casos la regalen antes que se les pierda por no disponer de la gasolina o el diésel requerido para  transportarla hasta los centros de distribución o consumo.

Comerciante árabe-venezolano, Abdullah Tahan

El pasado miércoles, en la ciudad de Cabudare en el estado Lara, el comerciante árabe-venezolano, Abdullah Tahan, decidió lanzar a la avenida 800 kilos de parchita que cargaba en su camioneta para ser distribuidas entre sus clientes en varios municipios de la entidad; como medida de protesta y ante su frustración tras no poder equipar con gasolina ese vehículo, luego de haber pasado cinco días en la cola.

En una entrevista con este medio el día de hoy Tahan afirmó que  Los hechos ocurrieron en una estación de servicio ubicada en la entrada de esta localidad larense, donde regularmente hace su fila y luego de varios días logra surtir; pero en esta ocasión cuando ya le faltaba poco para su turno, el funcionario a cargo le dijo que no le podía autorizar el paso por no poseer el ticket.  Fue entonces cuando decidió tomar esta medida drástica, de tirar la mercancía a la calle y dejar que los ciudadanos se la llevaran.

-¿Cuál es el problema que los está afectando como revendedores de frutas?

 “Soy comerciante, busco la mercancía en los campos en el estado Yaracuy y la distribuyo en casi todo el estado Lara: Centros comerciales, supermercados, bodegones, comercios de todo el este de Barquisimeto, pero estamos afectados por la falta de gasolina, pero los funcionarios no respetan, repito que llevamos alimentos perecederos. A veces hasta por 10 litros de gasolina se para la carga”.

¿Cuánto tiempo tiene padeciendo por esta situación, Abdullah?

“Casi para dos años, cuando sale la cosecha si no tenemos la gasolina en los campos, ésta se pierde. Muchas veces hemos hablado con los funcionarios, pero estos nos tratan mal, por favor la gente que está a cargo de estos organismos, que  nos ayuden sobre todo cuando cargamos en los vehículos las cosechas, así sea con 20 ó 30 litros de gasolina, no pedimos ni siquiera que nos llenen el tanque, que nos llenen al menos para llegar donde tenemos que llegar”.

-¿Cómo ha resuelto el problema cuando no ha podido surtir el vehículo con gasolina?

“Nada, se pierde la cosecha en el campo y perdemos nosotros el trabajo y  quedan los negocios sin mercancía, hay problemas por todos lados, todo se atrasa, la verdad es que estamos afectados todos”.

 

-¿Cuánto tiempo tiene como comerciante en el país?

“yo trabajo y soy comerciante desde hacen 31 años, llegué a Venezuela vendiendo cocinas de kerosén, sillas de mimbre. Trabajé en todas las comunidades de Lara y Yaracuy, pero hoy en día cambió el comercio, las comunidades no tienen dinero, porque el salario no alcanza, están afectados”.

-¿Cuándo han acudido a los cuerpos de seguridad en busca de soluciones, cuál ha sido su respuesta?

“Que no le interesa que carguemos alimentos perecederos… vaya a hacer su cola. Le decimos que esos alimentos se dañan, que no aguantan. Pero entonces los funcionarios, son muy pocos que están preparados para su cargo. Por favor pedimos al gobierno que prepare a los funcionarios, que les den cursos de formación, de respeto. Los funcionarios no están capacitados para los cargos y por eso cada día estamos más afectados, sobre todo porque mucha gente humilde del campo vive de esas cosechas”.

-¿Ustedes han hablado directamente con los jefes de esos funcionarios de seguridad que prestan servicio en esas gasolineras en busca de soluciones, les han dado respuesta?

Hemos hablado con el prefecto aquí en Cabudare, con los comandantes, con coroneles, con DGCIM, pero no nos han dado respuesta porque todos cargan un uniforme, pero ninguno está capacitado para los cargos que tienen, por eso hacemos un llamado a los jefes de rangos que a los funcionarios les dicten cursos, que los preparen, que no larguen un uniforme y aparte todos hablan de dinero… ya son comerciantes, esos no son funcionarios públicos”.

¿Cuándo hablan de dinero, qué quiere decir,  le han hecho insinuaciones, de pagarle para dejarlo surtir?

“Si, ellos no son comerciantes y tienen más dinero que uno. Hay que darle dinero hasta a uno, dos y tres; al bombero hay que darle hasta 10 dólares para que te surta la gasolina y la entrada tienes qué pasarle, al que te da el ticket, al que te da la cuenta también. Todos se la pasan pidiendo el apoyo, ese apoyo es el dinero”.

-¿Por cierto, cómo han manejado la parte de la dolarización, porque hoy en día en Venezuela todo el comercio está dolarizado?

“Todo el comercio está dolarizado, todo está desordenado. Cuando yo llegué aquí se manejaba el P.V.P (Precio de Venta al Público) y había todos los productos, nosotros no podíamos vender sobre ese P.V.P,  hoy como no lo hay, estamos trabajando, desordenados, queda sólo algo de ganancia para llevar para la casa”.

-¿Se puede decir entonces que están trabajando a pérdida?

No, en Venezuela nadie trabaja a perdidas, todos salimos ganando, lo que pasa aquí es el desorden, la pérdida se presenta cuando usted no tiene gasolina no puede llegar a su lugar, no tiene a veces luz, no tiene teléfono o muchas otras cosas, pero lo que más nos afecta hoy en día es la falta de gasolina y que los funcionarios que están a cargo de todas las bombas que son desordenados, que son vagos totalmente y mi palabra no importa si cuesta la ley, no tienen esa capacidad para los cargos que tienen, son mal hablados, dan mal trato a la ciudadanía”.

-Por cierto,  hace algunos días supe que había regalado, botado o lanzado a la calle una carga de parchita. ¿Por, qué hizo esto?

“Porque duré cinco días en cola, lo hice porque el fruto se estaba dañando y hablé con el prefecto, con el teniente, con todos los que estaban a cargo de esa bomba y les dije que la parchita ya no aguanta más. Ellos me dijeron, que tenía que aguantar. Y como la mercancía no estaba aguantando y ellos no les interesó, pues a mí tampoco me interesa la ganancia y para que vean que no soy miserable, abrí la camioneta, llamé a la gente y les dije que antes de que se dañe, por lo menos lleven a su casa, abrí la camioneta y boté 800 kilos”.

-¿Después de ese evento, no lo dejaron surtir de todos modos?

“Yo, me puse violento, no lo estoy negando; le pregunté si me iba a pasar o no y me dijo que donde estaba el ticket. Yo estaba con los que llevábamos cinco días, cuando llegó mi cola entré a la fuerza, me puse violento. Después hasta el mismo dueño de la bomba me dejó entrar”.

-¿No cree que ese tipo de actitudes genera más conflicto con los funcionarios?

“Yo la verdad que no tomé medidas, no me preocupé en ese momento, me metí en la camioneta a todo lo que dio y los funcionarios se apartaron, parece que no me vieron. El dueño dela bomba se disculpó, dijo que lamenta mucho que una persona de trabajo, esté pasando por todos esos problemas”.

– ¿Usted cree que haya alguna solución, un cambio ante toda esta serie de problemas?

“Sí, la solución es trabajar. La gente de Venezuela es maravillosa, noble y amable; lástima que hoy en día un poco de sinvergüenzas están dañando la imagen de los venezolanos. Venezuela va a cambiar, pero para eso hay que trabajar mucho”.

 

Visión Agropecuaria/ Zuleima Falcón Velásquez

 

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