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Agave, clave para la transición energética en Brasil

Brasil. Investigación liderada por Embrapa busca adaptar esta planta tradicionalmente usada en tequila al semiárido brasileño como alternativa energética y socialmente inclusiva.

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Agave, clave para la transición energética en Brasil

Brasil.- Investigación liderada por Embrapa busca adaptar esta planta tradicionalmente usada en tequila al semiárido brasileño como alternativa energética y socialmente inclusiva.

 

Brasil avanza hacia una transición energética más inclusiva y sostenible con el impulso de un ambicioso proyecto de investigación que estudia el uso del Agave tequilana, planta emblemática de la producción de tequila en México, como materia prima para la producción de etanol, alimentación animal y captura de carbono. La iniciativa es desarrollada por Embrapa Algodón, en colaboración con la empresa Santa Anna Bioenergia y otras instituciones científicas nacionales e internacionales, indica el organismo en su pág web.

El Agave tequilana, también conocido como Agave azul, se adapta muy bien a condiciones de aridez, lo que lo convierte en una promesa para el semiárido brasileño, especialmente en los estados de Bahía y Paraíba, donde ya se cultiva el Agave sisalana (sisal) con fines industriales.

De planta tequilera a bioenergía

El proyecto incluye la evaluación agronómica y energética de diferentes especies del género Agave, incluidas las variedades ya conservadas en el Banco Activo de Germoplasma de Embrapa, con el objetivo de desarrollar un sistema productivo adaptado a las condiciones semiáridas del noreste brasileño. Esto permitiría diversificar el uso del Agave como fuente renovable de energía, alineada con la estrategia nacional de bioeconomía y reducción de gases de efecto invernadero.

Según Tarcísio Gondim, investigador de Embrapa, además del componente ambiental y económico, el proyecto tiene un enfoque social clave: mitigar desigualdades regionales, impulsar el desarrollo local y aumentar el ingreso de pequeños productores. “Queremos aprovechar plantas xerófitas, adaptadas a climas secos, con múltiples propósitos productivos”, señaló.

Brasil: líder en producción de sisal

Brasil es actualmente el mayor productor mundial de fibra de Agave sisalana, con 95 mil toneladas registradas en 2023, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). La gran mayoría se concentra en el estado de Bahía, específicamente en el llamado Territorio del Sisal, mientras que Paraíba ocupa el segundo lugar en extensión cultivada.

No obstante, la industrialización actual solo aprovecha el 4% de la biomasa de la hoja de sisal, lo que evidencia un enorme potencial desaprovechado para otras aplicaciones, como bioenergía y alimentación animal.

Primeras plántulas en campo

En marzo de este año, investigadores de Embrapa realizaron una misión técnica en México, donde visitaron el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y otras entidades vinculadas a la cadena productiva del tequila, con el fin de establecer alianzas científicas y explorar tecnologías replicables.

Las primeras 500 plántulas de Agave tequilana Weber var. azul, importadas desde México, ya pasaron el proceso de cuarentena y están siendo cultivadas en la ciudad de Jacobina (Bahía), sede de la primera Unidad de Referencia Tecnológica (URT) del proyecto. Otras dos unidades están previstas en Alagoinha y Monteiro, en Paraíba, con un total de 1.800 plántulas en esta fase inicial.

Un proyecto a cinco años

El estudio tendrá una duración de cinco años, durante los cuales se evaluarán aspectos como arreglos de plantación, fertilidad del suelo, manejo cultural, mecanización y aprovechamiento integral de la biomasa. Según el investigador Everaldo Medeiros, se están desarrollando metodologías para cuantificar la captura de carbono y caracterizar las propiedades químicas de la biomasa, en vistas a su uso en producción de etanol y alimentación animal.

En el laboratorio de química de Embrapa Algodón se construirá un panel de datos integral, que servirá como base para definir las estrategias más eficaces para el uso energético del Agave.

Alimentación animal y mecanización

El potencial del Agave tequilana no se limita a la energía. El zootecnista Manoel Francisco de Sousa, también de Embrapa, destacó que los residuos del proceso de producción de etanol pueden convertirse en forraje para rumiantes, especialmente en épocas de escasez de pasto, comunes en regiones semiáridas.

Por otro lado, la mecanización es uno de los grandes desafíos. Aunque en México ya se mecanizan etapas como el deshierbe, la fertilización o la aplicación de pesticidas, la siembra sigue siendo manual. En palabras del especialista Odilon Reny Ribeiro, el objetivo es automatizar todo el proceso, algo esencial para escalar la producción en grandes áreas.

Un modelo replicable de bioeconomía

Este proyecto coloca al Agave en el centro de un nuevo modelo de desarrollo para el semiárido brasileño, donde convergen sostenibilidad ambiental, inclusión social e innovación tecnológica. Si los resultados son exitosos, Brasil no solo diversificará su matriz energética, sino que también podría transformar su semiárido en una región clave para la producción de biocombustibles, reducción de la pobreza rural y resiliencia climática.

 

El Productor

 

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