Inicio Noticias Opinion La guerra es más hambre / Pedro Piñate

La guerra es más hambre / Pedro Piñate

70
0

“Recordamos al país que la solución alimentaria permanente es conocida y se llama agricultura. Desarrollarla requiere seguridades a la inversión, a la propiedad, a los productores, sus familias y trabajadores”.

 

De si la guerra en Ucrania puede o no conducir a la III Guerra Mundial, todo parece depender de cuánta más muerte y destrucción causada por Rusia soportarán en su defensa los valientes ucranianos hasta que el mundo libre intervenga militarmente en su auxilio y para detener la gravísima amenaza nuclear rusa.  Mientras la guerra impacta a la economía global y muy en especial a la agricultura y la alimentación. Así el alza de la energía, fertilizantes y alimentos básicos, comprometen su oferta, suministros y costos de la alimentación, y con ello su acceso por los pobres del mundo, confirmando que la guerra es más hambre.

En tales circunstancias, atender con prioridad la agricultura y la alimentación en Venezuela es una obligación de Estado y de gobiernos en sus tres niveles: nacional, estadales y locales. También del sector agroempresarial privado, en su rol como inversionista, productor primario. agroindustrial y agrocomercial, y de principal actor en cada eslabón de la cadena agroalimentaria. De allí que hoy aplica aquí lo mismo que escribí en El Universal del 2 de diciembre de 2015: “Al contrario de las crisis alimentarias que resultan por conflictos bélicos o desastres naturales, la privación de alimentos (y bienes básicos) que sufrimos los venezolanos es de origen netamente político-económico, y como tal debe resolverse. Por eso es esencial que entre el liderazgo de la nación asuma cada quien su responsabilidad. Al liderazgo político toca detener y revertir las políticas equivocadas y al liderazgo empresarial aprestarse a asumir en pleno la producción, importación, transporte y distribución de alimentos actividades donde el monopolio del Estado ha fallado.

Caso contrario, conviene conocer que el hambre es mucho más que estómagos vacíos. La gente desnutrida y sin alimentos disminuye sus actividades, y decae la producción y productividad laboral. Con hambre se pierde la concentración en el trabajo, en el estudio, en fin en el diario quehacer. Por todo esto, recordamos al país que la solución alimentaria permanente es conocida y se llama agricultura. Desarrollarla requiere seguridades a la inversión, a la propiedad, a los productores, sus familias y trabajadores. Con agricultura, los estómagos vacíos hoy de los venezolanos nunca más lo estarán. La seguridad alimentaria no está en los puertos sino en nuestro campo.”

Pedro Piñate

 

Lea También: Manejo sostenible de suelos en Venezuela y desarrollo de mejores cultivos

Comenta ahora!