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Opinión

Ángel Colmenares Soto (Angelote) de Sanare (1880-1962?) / Freddy A. Colmenárez-Betancourt

(Serie :  Personajes de Sanare)

Mire, aquí hubo un hombre, que ese carajo, ese si tenia fama.

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Ángel Colmenares Soto (Angelote) de Sanare (1880-1962?) / Freddy A. Colmenárez-Betancourt

Serie :  Personajes de Sanare

Mire, aquí hubo un hombre, que ese carajo, ese si tenia fama.

¡ Que “Caimán” ni qué “Caiman… !”

Ese si era un hombre con talento y con una agilidad mental para componer una copla, de lo que fuera.

De cualquier cosa sacaba una loa.

Le decian Angelote porque era muy alto pero se llamaba Ángel Colmenares y era del Algodonal, de un sitio llamado: “Sierra Pelona”, por Sabana Grande (1).

La esposa se llamaba Dolores Godoy. Un hijo era Adolfo, le decían “Pompo” y fue policía por dos años. Un hijo de Jesús Maria Escalona viene siendo nieto de este Ángel. Yo creo que Ángel moriría como en el 1954 (2); aunque otro informante (3) cree que fue en el 1962, con una edad que pasaba de los ochenta años.

Otra informante consultada (4), adelanta que en “Sierra Pelona” habían unas casitas, muy humildes, con el techo de  paja, y que Ángel vivía en una de ellas.

Así recuerda lo que le contaba su madre, ya fallecida.

Aquellas casitas las quemó el Ejercito, en los años sesenta, cuando “el tiempo de las guerrillas”, argumentando que allí se escondían los guerrilleros.

“¡ Vinieron los soldados y las quemaron ! ”…

La gente de El Algodonal las tenían para guardar corotos viejos y esas cosas.

Angel se quedo sin casa y se fue para un sitio que llaman “El Cabreral”, cerca de El Algodonal.

Actualmente, en el sitio Sierra pelona,  fabricaron unos galpones para la cría de gallinas.

Varios informantes (1, 2 y 5) coinciden al señalar que Ángel era un hombre bastante corpulento y exageradamente alto.

Tenía un burrito, en el que se la pasaba montado y por su gran estatura tenia que recoger las piernas para que no le arrastraran los pies por el piso, causando gracia entre los respetuosos residentes de aquel Sanare viejo que le observaban al pasar.

También era muy bailador  y, como es natural, al ser de gran estatura tenia las piernas muy largas, y la gente le dejaba solo en su espacio para no llevarse un golpe con las “canillas” de el, puesto que tenia su manera muy “particular” de bailar, “sacando las patas” hacia los lados. 

En todos los velorios estaba, dice un informante (3), recordando que en los tamunangues que organizaba Visitación Guedez, en Sabana de Guache, siempre le veían y, allí, estando niño, fue la primera vez que le oyó cantar una loa que a “duras penas” recuerda.

Una de las anécdotas de Ángel Colmenares, dejadas en boca del pueblo fue la siguiente:

De antes en Sanare, había la costumbre de que cuando alguien tenia una necesidad de dinero, acudía ante algún “rico o pudiente” del pueblo para quitarle prestado “papeleteao” y cancelar “a cuenta de trabajo”. Y así, en una ocasión, se le presento a Ángel la necesidad de un dinero y acudió ante Don Jesús Zerpa Lara, un hijo de un quiboreño que vivió y fundo una buena familia en Sanare.

Este Don Jesús, venia siendo el papa de “los Zerpa”: Antonio y el Negro Zerpa, ya fallecidos, quienes fueron Jefes civiles en Sanare durante los años cuarenta.

Viene y le dice a Don Jesús sobre la necesidad de un dinero, y éste rápido le consiguió algo de plata pero como a la semana lo mandó a buscar para que le cancelara la deuda “a cuenta de trabajo”, encomendándole un “corte de terreno”, muy pedregoso, y muy duro para que lo jalara (limpiar) a escardilla.

Entonces, como el terreno se ubicaba a la orilla de un “camino real”; la gente que pasaba por allí le veía con facilidad.

En eso, van pasando unos amigos de el y le saludan:

Epale, amigo Ángel, ¿Cómo está…?

Ángel, un tanto adolorido de la cintura por la molestia de estar mucho tiempo doblado, mientras “escardillaba” el terreno, le contesta:

Aquí, de tanto sacar tareas / Ya me sudan las taparas / pagándole una cuenta / A Don Jesús Zerpa Lara (1)…

Cuentan que otra vez, lo vieron que estaba sentado a la orilla del camino, cabizbajo,  limpiándose las cotizas; y le preguntan:

Epa, Ángel ¿ Y que hace ahí ?. El, rápido les contesto:

Muy triste y acongojado /  Vengo de Sierra pelona / y aquí estoy quitándole el barro / A mis cotizas de goma (1)…

Otro día, llegó a su casa y se encontró con la “familita” que no tenían comida. Entonces le comienza una preocupación, pues el tampoco tenia dinero y debia resolver aquella dificultad.

Viene y dice:

“-Bueno, yo me voy pa’ donde Serafín”.

Serafín, era un hombre que tenía una pulpería o bodega por los lados de Sabana Grande.

¡ -Ahí se me ocurre algo !; dijo.

Emprendió su camino y al mucho andar, cuando va llegando a la bodega, la gente que estaba afuera le comienzan a saludar desde lejos, pues ya le conocían sus “dotes” y su facilidad para hacerles reír con sus ocurrentes coplas.

-¡ Epale Ángel !,

Menos mal que llegó para que nos alegre un rato…

Dice una de las personas.

Otros también le saludaban con agrado:

¡ Epale Ángel, prepárese una loa !

Entonces el pulpero (bodeguero), siguiendo aquel momento de alegría colectiva, le saluda y le dice:

¡ A pues, Angel, díganos una copla, mire que usted es muy buen loero !

El, aprovechando aquello,  rápido le contesto:

No digo que soy loreo / Porque no soy estudiao / Pero si tengo valor / Pa’ veni a quitale fiao (1).

Cuentan que todos los presentes rieron a carcajadas, y el bodeguero se “enserió”, pero al final termino haciéndole el “fiao” a Ángel…

Varios de los informantes consultados (1, 2, 3 y 5) refieren de algún evento natural acontecido en  el caserío “El Algodonal” en años antiguos de Sanare, pues Ángel siempre comentaba en sus variadas coplas lo referente a la pérdida de las siembras en un lugar cercano al Algodonal llamado “La Morita” obligándoles a emigrar y sembrar en otros lugares de Sanare, esta copla dice así:

La gente de la morita / unos feos y otros bonitos / como perdieron las siembras / se fueron pa’l Echalito (1)…

En el Sanare de antes, en los velorios, eso era como una fiesta, todo el mundo iba. Las mujeres iban también. Y Ángel tampoco faltaba.

Yo recuerdo (dice un anciano consultado) que en todos los velorios de Sabana de Guache el estaba presente y estando yo muy “carajito” le oí recitar algo que siempre repetía en cada velorio (3).

El comenzaba diciendo:

De allá de “Sierra pelona” / Hubo una degrimacion / Eulogia lleva una perra / Y Maria lleva una gata / Ángel el burro paleto / el palo y las dos maracas / Paulino por caprichu /acera tripa de alambre / y al guerguero le echa un ñu…

A los días, el autor de ésta compilación le comenta esta copla a otro amigo sesentón (5) al que por tener un acento “sabanagrandero” le pregunta:

¿Ud es de Sabana Grande ?

Si, contesta aquel señor.

En seguida le vuelvo a preguntar:

De casualidad ud conoció a un llamado Ángel Colmenares, de “El Algodonal” y de quien aun se recuerdan estas coplas.

Al terminar de leer la copla del penúltimo informante, me “ataja” y me dice:

Ahh; pero venga acá, dice. No se la dijeron como era. No se la contaron completa.

Busque un lápiz para que la anote porque esa dice así:

Esta emigrando la gente / Del plan del Algodonal / Porque se perdió la siembra / y no hallan que pilar

Esa gran emigración / Eso no tendrá buen fin / Dionisio va con su Guitarra / Y Eloy con su violín.

Vamos en emigración / Con toditos los corotos / Aquí cae en la remanga / Ángel Colmenares Soto

Eulogio lleva una perra / Y Maria lleva la gata / Ángel el burro paleto / El palo y las dos maracas

Paulino se quedara / Porque el es muy caprichú / Comprara tripa de alambre / y al guerguero le hará un ñu…

Finalmente, vayan estas letras para exaltar y rescatar la memoria de un campesino talentoso que supo llevar alegrías y distracción sana entre nuestros abuelos y bisabuelos sanareños.

  Informantes: (1) Emiliano Soto, 75 años; (2) Pablo Arnoldo Pineda, 75 años; (3) Vicente Guedez, 70 años, (4) Lucrecia, 36 años, (5) Vicente (Chete) Fernández, 69 años.

Nota:

La imagen que ilustra este artículo fué creada con IA; cualquier semejanza a otra persona corresponde a simple coincidencia.

Compilador: Ing. MSc. Freddy A. Colmenárez-Betancourt. Sanare, Lara, Venezuela Miércoles, 22 de Septiembre de 2011.

fantonicbc@gmail.com

Otras anécdotas para evocar : De aquellos tiempos cuando la gasolina era barata (2008) / El convite y baile de Las Gualbas en Biscucuy (2008) / Biscucuy en la Literatura (2008) / Los Araguatos de Sanare (2008) / El orgullo de ser Biscucuyense (2009) / Juan Asunción Colmenárez Rodríguez, Manosun o el Bichito (2008) / La cacería del Tigre “cebao” en Monte Carmelo de Sanare (2008) / El cuento de las burras con las bicicletas (2010) / A mis ocho años en Barquisimeto, en 1946 (2010) / El Cuento de los 100 Bolívares (2010) / Remembranzas sobre el toro “Candelito” (2011) / Remembranzas de Antonio Piña, viejo mecánico del Sanare de 1950 (2011) / De las campanas y los campaneros de la Iglesia San Isidro de Sanare (2011) / Notas sobre un “cachiflero” en Monte Carmelo de Sanare, en 1950  (2011) / Los espantos del Barrio San Isidro de Sanare (2011).

Lea También: Los pueblos no se suicidan / Luis Ugalde

 

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