Economía
Clap de Catia La Mar vende pasta con logos de la ayuda humanitaria
El Pitazo solicitó información ante la Fundación Vargas Alimentos, ente adscrito a la Gobernación de Vargas encargado de la distribución de cajas vendidas a través de los Clap, para contrastar estas denuncias; sin embargo, no se obtuvo respuesta o postura oficial al respecto.
La irregularidad ha sido reportada por vecinos de la Prolongación Soublette, Ezequiel Zamora y La Roraima. Además algunos empaques de pasta, proveniente de Turquía, están vencidos, de acuerdo con la fecha timbrada en sus empaques.
La Guaira.- Una vecina del sector Negro Primero, en la Prolongación Soublette de la parroquia Catia La Mar, uno de los espacios más poblados del estado Vargas, compró su caja de alimentos que venden los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). El costo de la caja, un programa bandera que lleva a cabo el gobierno de Nicolás Maduro, fue de 4.000 bolívares, un precio subsidiado para los productos vendidos: harina de maíz, leche, granos, aceite, arroz y pasta, mayoritariamente importados de Turquía y México.
Sin embargo, en esta entrega, algo llamó la atención de los vecinos. “La pasta larga no era de las marcas que siempre vienen, sino que el empaque decía Usaid, y yo vi eso y me sonó a gringo, lo que es extraño, porque los gringos son los que nos tienen el bloqueo de los alimentos. Pensé que era un error y se lo dije a mi jefe de calle, pero ella me dijo que eso no significaba nada. Pero mi hija, ella estudia bachillerato, me dijo que eso era un sello de comida que mandan para ayudar. Entonces no entiendo por qué la venden, así nos la vendan bien barato”, explica la mujer, que pide no identificarse, porque la pueden sacar del censo de venta de comida, mientras enseña el empaque de pasta larga.
En efecto, el empaque de la vecina, simpatizante del oficialismo, muestra claramente la identificación de la Usaid, las siglas en inglés para la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo, despacho que da apoyo al World Food Programme (WFP), el programa de la Organización de las Naciones Unidas que distribuye alimentos para apoyar el desarrollo en países pobres, refugiados de larga duración y personas desplazadas.

No For Sale (No para la venta) puede ser leído en los empaques de la pasta larga vendida a través de los Clap en el oeste del estado Vargas. Foto: Nadezka Noriega
“Eso debe ser un error. Esta comida no debería ser vendida en los Clap. En todo caso, hay personas en barrios más arriba, en San Rafael de Cocuy, que están pasando un cable. Seguro esos le agradecen que le regalen esta pasta. Por cosas como esta es que después nos descosen, pero yo quiero hacerlo público para que no siga pasando. Alguien vivo se está aprovechando de esta crisis”, argumenta la mujer.
La empresa Oba es aliada estratégica de la WFP, que busca alianza con diversos sectores para garantizar el financiamiento y donaciones, ya sea en dinero o en productos.
“Me vendieron seis empaques de pasta vencida. Como si fuéramos animales. Cómo que no importara nuestra realidad y nuestra necesidad. Uno compra esta caja por necesidad, para rendir la plata y garantizar la comida, pero no para recibir algo que ya no sirve. Vencido desde hace casi cinco años.Entonces uno reclama a los jefes de calle y dicen que uno es un grosero o un malagradecido y te quieren sacar del censo por quejarse, pero estas irregularidades se tienen que saber, porque si no, no se van a solucionar”, agrega una vecina de la entrada del sector Marapa – Marina, zona donde fueron vendidas las cajas con los empaques de pasta con estas características.



