Sistemas Integrales de Producción Agrícola como alternativa para preservar el medio ambiente

Sistemas Integrales de Producción Agrícola como alternativa para preservar el medio ambiente

95
0
Compartir

Los seres humanos por naturaleza tenemos  el instinto  de producir alimentos para satisfacer nuestras necesidades, pero también debemos ser  garantes de la preservación  de las condiciones ambientales a través del  buen  uso de los recursos. Este equilibrio ecológico debería formar parte de la principal función del agricultor, porque de esto depende que la agricultura sea  o no sustentable o que se que origine un alto grado de contaminación, lo que en consecuencia atenta contra  la calidad de vida. 

Actualmente en el sector agroproductivo  para poder ser consecuentes entre lo que significa preservar el medio ambiente y  la explotación de sus recursos, se  está aplicando lo que se conoce como Sistemas Integrales de  Producción Agrícola (SIPA).

El Ingeniero agrónomo  Julio Marrufo, quien tiene una amplia experiencia  en agricultura orgánica y  en la aplicación de estos sistemas , nos concedió una entrevista , donde explicó de forma detallada su relevancia y todos los beneficios que otorga la correcta aplicación dentro de las unidades de producción.

Detalló que los Sistemas Integrales de  Producción Agrícola son aquellos diseñados para generar un enlace entre los distintos  niveles de producción que se generan en las diversas actividades agrícolas.  Se ponen en práctica debido a la naturaleza contaminante de la agricultura, para buscar   la manera de reducir el impacto de la contaminación a través de la  integración de esos  sistemas en cualquier unidad de producción por muy pequeña que ésta sea.

Está compuesto por todos los elementos que disponen  las unidades de producción, pero  cada uno de ellos debe estar entrelazado para que los pasivos ambientales de ese sistema sean los más próximos a cero.

Según el experto, el objetivo fundamental de los SIPA es lograr que las unidades sean cada vez más ecológicas y más y más productivas. Esto quiere decir que  en la medida en que se generan los residuos de una unidad de producción con relación a la otra, entonces se irá  incorporando ese residuo y convirtiéndolo  en abono o en alimento  de otra.  Por ejemplo, las excretas de las aves se pueden convertir en una dieta alimenticia de los rumiantes y así mismo se pueden usar todas esas excretas para convertirlas en abono orgánico, haciendo un proceso de descomposición, que puede ser utilizado en invernaderos o en cultivos abiertos, incorporándolo a los suelos para mejorar toda su estructura. De este modo se reduce el impacto que generaría la excreta sobre cuerpos de aguas naturales, sobre el desarrollo de enfermedades o patógenos que incluso pudieran afectar a seres humanos.

Marrufo advierte que la aplicación de esta clase de sistemas genera tres niveles de rentabilidad:

Rentabilidad social: porque está integrada a unidades pequeñas y  por muy pequeñas que sean puedes sumar  pequeños microsistemas de producción y hacerlos más eficientes. En esas pequeñas unidades de producción se aprecia la posibilidad de iniciar un desarrollo, así como en las grandes Unidades de Producción. Solo que los componentes  se manejan a nivel de  protocolos donde debe cumplirse a cabalidad cada manejo de manera consiente con el ambiente.

Rentabilidad económica: Para lograr generar el equilibrio entre  las tres rentabilidades, no es necesario una gran inversión, solo se debe protocolizar y tener una cultura agrícola de buenas prácticas, determinando cuál es el margen, hasta dónde se debe llegar para producir lo suficientemente bien y no generar ningún daño a las otras áreas del sistema.

Rentabilidad ambiental:

Al iniciarse cualquier unidad de producción, bien sea en el area animal o en el área de invernaderos, producción de hortalizas  o siembras a cielo abierto, se pudiese utilizar los desechos composición de cada una de las áreas de la producción pecuaria, para hacer uso de todo lo  relativo al ambiente  y poderlo reincorporar  al nivel productivo.

En la medida en que se cumpla este ciclo, se tendrá un sistema de reducción de energía limpia, donde se le puede dar un gran uso al carbono que se genere por respiración, sumado al carbono proveniente de la descomposición; evitando de este modo la acumulación de carbono que tanto daño le causa  al ambiente por ser un gran contaminante .

Culminó la entrevista invitando a quienes estén interesados en conocer más detalles sobre esta práctica de los  SIPA, a seguirlo a través de sus redes sociales @tiendadelcacao o en su contacto personal a través del teléfono 0414/  3434196.

 

Visión Agropecuaria Radio/ Zuleima Falcón Velásquez

 

Lea También: Temporada de mangos 2021, por Reinaldo J. Aguilera R.

No hay comentarios